Guadalajara Jalisco: Los pasos inciertos de una zona zapatera

La calle Esteban Alatorre llegó a albergar hasta 150 negocios; hoy los clientes apenas la visitan y hay incluso quien ignora su existencia

 

GUADALAJARA, JALISCO (12/MAR/2012).- En la zona antigua de Guadalajara, en Esteban Alatorre, calle que toma el nombre de un reconocido jurisconsulto del siglo antepasado, y desde Prosperidad hasta Juan Díaz Covarrubias, sobreviven cerca de 50 zapaterías, cuando hace 35 años, entre 1976 y casi hasta la década de los noventa, llegaron a operar alrededor de 150 negocios que generaban empleos para 400 personas.
Fue la época de esplendor, un fenómeno comercial del sector zapatero y referencia obligada en todo el país para los comerciantes mayoristas y consumidores.
Hoy luce “deprimente”, “descuidada”, “devaluada”, describen trabajadores y empresarios del área.
Proliferan locales cerrados, algunos funcionan sólo los fines de semana. Las cortinas abajo, “decoradas” con “arte urbano”. Los aparadores exhiben sólo el polvo del abandono. Las fosforescentes ofertas son inadvertidas: “gracias por detenerse a mirar”, dice un letrero.
“Hay días que ni nos persignamos, nos vamos completamente en blanco” comenta Claudia, de Calzado Diana.
“Situación crítica”, la define Juan Carlos Anguiano Orozco, delegado de la Cámara de Comercio del Centro Histórico de Guadalajara, respecto al momento comercial del lugar, “que se ha degradando al paso de los años y que inició su declive con la salida de la antigua central camionera”.
Esteban Alatorre subsiste gracias a la venta mayorista, puesto que de los locales de calzado ubicados en la colonia La Perla sale 90% del calzado femenino que se vende en todo el Estado y es comercializado en cantidades importantes a plazas como León, Guanajuato, y en algunas boutiques y tiendas departamentales del país, aseguran los comerciantes.
Sus finanzas dicen otra cosa. Las ventas han caído hasta 70% desde que han dejado de llegar los camiones de compradores foráneos, provenientes de la zona del Pacífico, de los estados de Sinaloa, Nayarit, Colima y Michoacán y que se iban repletos de calzado.
Siguen llegando, así sea de entidades más lejanas y sin regularidad.
La venta al menudeo en este distrito zapatero de Esteban Alatorre se ha enfrentado a distintos competidores, como los centros comerciales, la venta de calzado por catálogo, tiendas outlet y la aparición de plazas especializadas como la Galería y el Fórum del Calzado, a los que se suma la “competencia desleal” del contrabando y recientemente la importación de calzado chino.
La ganancia estándar es de 500 a 800 pesos al día.
“Antes había seis empleadas, siempre estaba lleno, ahora estoy sola y a veces estoy sin hacer nada”, revela la señora Guadalupe, a quien le tocó vivir la efervescencia de la zona del calzado.

Rehabilitación

La Secretaría de Promoción Económica (Seproe) reconoce que la zona no figura dentro de ningún proyecto especial de rehabilitación, pero destaca que este punto comercial se encuentra considerado dentro del proceso de certificación de los Desarrollos Urbanos Integralmente Sustentables (DUIS), con el propósito de recuperar esta área central de la ciudad.
Al encontrarse dentro del polígono de las 234 hectáreas que impactará el levantamiento de la Ciudad Creativa Digital (CCD), el comercio zapatero de Esteban Alatorre será parte de la espiral ascendente que dará una nueva imagen y detonará económicamente al primer cuadro de la ciudad y su perímetro.
A los locatarios se les menciona el proyecto y el ánimo se recarga, los resultados se prevén distintos a las rehabilitaciones anteriores.
“Nos va a salvar la zona zapatera”, conjetura optimista Joaquín Toscano, presidente de la Asociación de Empresarios Zapateros de Esteban Alatorre.
La Cámara de Comercio sostiene una expectativa positiva para los zapateros de la zona debido al gran impulso que por inercia le puede brindar el establecimiento del proyecto, que vería réditos para este punto comercial en un año, cuando comience a captarse inversión.
“Consideramos que esto le brindará una gran plusvalía, el apoyo y el impulso que necesita el grupo de comerciantes de la zona, además de beneficiar a todo el entorno”, manifiesta el delegado de la Canaco Guadalajara en el Centro Histórico.
“Vienen nuevas oportunidades, que le va a dar otro sentido a la ciudad, una percepción distinta, una imagen diferente, es la ocasión para que los zapateros puedan unirse y capitalizar esa sinergia que les permitirá contar con las adecuaciones para que la zona se vuelva a reactivar”, confirma Niño Cota, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Jalisco (CICEJ).
“Es un trabajo que se tiene que hacer de raíz para cambiar la percepción e imagen de la zona, la seguridad, reactivar con promoción de la zona y reforzar con marcas importantes que estén ahí presentes para que sea un atractivo para el comprador”, plantea el presidente de la CICEJ, como los pasos fundamentales para devolverle fuerza al centro de calzado.
Porque el entorno de la zona zapatera acusa problemas de inseguridad y vandalismo que se han encargado de ahuyentar a la clientela. Los zapateros aseguran que la vigilancia policiaca es limitada.
Además, las tradicional zona zapatera confronta la ausencia de infraestructura que haga llamativa su actividad comercial y tampoco hay promoción en algún punto de Guadalajara que haga referencia a la zona zapatera.
Nadie sabe
A casi ocho kilómetros de distancia, en la Galería del Calzado sobre la avenida México, algunos de los clientes pensaban “ya no existía la zona zapatera”. Aunque recuerdan haber adquirido mercancía alguna vez en los comercios de Esteban Alatorre, ahora, por comodidad, prefieren pagar más, como la señora Martha, que vive en la colonia La Estancia y quien explica “me queda muy lejos, uno busca hacer sus compras y andar en la calle sin pendiente, me parece una zona muy insegura, además de que creo, no tiene estacionamiento”.
Y es que “si no hay estacionamientos, no hay compradores, la gente se desespera y mejor se va a otros lados” indica Rafael Macías, de Calzado Charis.
Algunos de los locatarios afirman que falta configurar un gremio más solidario y participativo de los asuntos que les afectan.
“Hay quienes no participan en la juntas, hay muchos que no aportan, no se cubren las cuotas” destinadas a publicidad o un proyecto de desarrollo, afirman. Prefieren esperarse a que la reactivación del distrito zapatero la lideren la autoridad municipal y estatal.
“Ya contamos con un gran proyecto, pero no nos escuchan, la zona zapatera de Esteban Alatorre no es tomada en cuenta por el Ayuntamiento de Guadalajara”, expone el líder de los empresarios del sitio.
Para el mejoramiento del espacio y la rehabilitación comercial del área se ha considerado la construcción de pasajes peatonales, instalaciones de fábricas de exhibición, un hotel boutique, el levantamiento de un corredor turístico típico mexicano y un domo a lo largo de la zona, proyectos que resultaron costosos para los locatarios y el gobierno municipal.
Para atraer más clientes, también estaba planeada la entrada de 15 proveedores de la industria del vestido, un par de franquicias de comida, así como una institución bancaria, nunca llegaron.
Comerciantes y trabajadores exigen se concluyan las obras de remozamiento, pues quedaron inconclusas las banquetas, el adoquinado del cauce vial y la instalación de bolardos, también existen detalles incompletos de alumbrado público, cableado subterráneo eléctrico y telefónico, drenaje, pintura de fachadas y sigue en trámite el otorgamiento de permisos para estacionamientos.
Gabriel González Delgadillo, presidente de la Comisión Edilicia de Desarrollo Económico, Promoción y Turismo del Ayuntamiento tapatío, refiere que un litigio de tres años obstaculizó la continuidad del proyecto de remozamiento. Recién destrabado en septiembre del año pasado, el funcionario garantiza su seguimiento para resolver las problemáticas de esta parte de Esteban Alatorre, sin acordar fecha específica para retomar los trabajos.
“Olvidada no está […], estamos buscando la manera de apoyarles, alentando para que se reactive y se de una nueva cara al centro zapatero, sobre todo, en los servicios municipales que quedaron pendientes, se buscará terminar con las obras y en lo que queda de esta administración ya tendríamos resuelto ese tema, pero estamos trabajando en eso”.
El proyecto de renovación “realmente es urgente, el comercio de esta zona no puede esperar más, por la situación crítica que se vive” dijo Juan Carlos Anguiano.
Lo cierto es que la zona zapatera de la Calle Esteban Alatorre requiere de un proyecto de reactivación económica, que debe surgir de la unión de empresarios y autoridades, reconoce Joaquín Toscano.
“Si los vendedores no innovan con diseño, modelaje, en la imagen de sus tiendas, esto va a tronar. Falta compromiso por parte de los locatarios, el problema es que no invierten en el mantenimiento a sus locales y la mercancía que se vende, darle vida a Esteban Alatorre es un esfuerzo de todos”.

CLAVES
En declive

1 De 1976 a 1990, la calle Esteban Alatorre fue una pujante zona comercial con especialidad en el zapato para dama.
2 En la actualidad operan alrededor de 50 zapaterías, cuando en su mejor época llegaron a funcionar hasta 150 tiendas.
3 Más de 200 empleos se generan actualmente, cuando estaba en auge, se empleaban alrededor de 400 personas.
4 En un día normal, entre tres y 10 clientes visitan las tiendas de la zona zapatera y, cuando compran, dejan ingresos de entre 500 y 800 pesos al día.

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Más de 200 fabricantes locales abastecen al distrito zapatero, alrededor de 150 marcas se exhiben en los negocios.

http://www.informador.com.mx/economia/2012/362914/6/los-pasos-inciertos-de-una-zona-zapatera.htm