Valencia seduce a China, llegan a España nuevos inversionistas

A siete días de celebrarse el Año Nuevo Chino, el lejano Oriente no lo es tanto en Valencia, que también programa los festejos de la principal fiesta del mastodóntico país. Al auge de muebles, juguetes, textil, iluminación y productos de decoración ‘made in China’ en las estanterías de las tiendas valencianas se suma también su crecimiento demográfico y su expansión al frente de negocios tradicionales que iban a cerrar sus puertas y que ahora regentan.

Reservados, poco habladores, con la palabra ‘trabajo’ grabada a pulso de horas, intuitivos para triunfar en los negocios… Son algunos de los rasgos que caracterizan a la comunidad china, una apasionada de Valencia por muchos aspectos, más allá de la búsqueda de un futuro mejor al otro lado del mundo.

Como apuntó el profesor de la Universidad CEU-Cardenal Herrera Vicente Villar, «a pesar de ser una cultura muy diferente, tenemos más puntos de conexión con ellos de lo que imaginamos». Naranjas, pasta, seda, pirotecnia, arroz, porcelana… Son sólo algunos de los ejemplos que aporta este profesor, que viaja al gigante asiático cuatro o cinco veces al año, para resaltar la conexión Valencia-China.

El instinto comercial, el clima y la amabilidad de los valencianos hacia ellos son otros de los puntos que hacen que China se incline por la Comunitat a la hora de buscar oportunidades de negocio y de trabajo. Es lo que hizo, por ejemplo, Jorge Lai, que llegó a Alicante hace diez años antes de recalar en Valencia. Casado y con dos hijas, se dedicaba al negocio de la hostelería y se puso a trabajar en un bar. Pero ansiaba algo más porque siempre ha trabajado «duro».

Desde hace cinco años está al frente del popular bar de tapeo Los caracoles en la calle Convento Jerusalén. Vio que se traspasaba por jubilación, «sabía que tenía faena y que era conocido» y no se lo pensó dos veces. Desde el principio tuvo claro que «lo que funciona hay que mantenerlo», comentó Jorge mientras estaba pendiente de las personas que entran, pues es la hora del almuerzo. Lai mantuvo la oferta de tapas, el producto «bueno y de calidad» y a la camarera «de siempre». ¿Resultado? Los clientes habituales siguieron siendo fieles.

El ejemplo de Jorge Lai (todos cambian su nombre por uno español para facilitar la integración) ilustra una de las tendencias de la comunidad china en Valencia: cada vez son más los negocios españoles tradicionales que pasan a sus manos, sobre todo en el sector de la hostelería y la restauración.

Lo confirma el presidente de la asociación de empresarios chinos en Valencia-España, Cai Zuo, quien explicó que, además de crear empresas propias, sus compatriotas «también apuestan por coger negocios que funcionan pero van a ser traspasados. Trabajamos muy duro y somos empresarios serios». A esto se une el hecho de que la mayoría de trabajadores son «familiares», lo que implica un ahorro de costes y, por tanto, «la posibilidad de ofrecer productos más económicos que la competencia», comentó Cai.

O, en palabras del director del Instituto Confucio en Valencia, Vicente Andreu: «Trabajan mucho, con poco descanso y vacaciones porque quieren triunfar».

Del multiprecio al wok

Si los primeros negocios fueron restaurantes chinos, tiendas multiprecio y mayoristas de ropa y calzado, que luego pasaron a ser de venta al público, ahora están en auge los wok, cafeterías, peluquerías y establecimientos de estética, tiendas de moda de bajo coste, tiendas de reparación de móviles y cualquier otro ámbito de negocio. Es decir, «han ido buscando su hueco en la sociedad valenciana», puntualizó Vicente Andreu.

Cuantificar la cifra de locales regentados por la comunidad china en la ciudad es «complicado», según Cai Zuo, aunque en la Comunitat «hay cerca de 6.000 empresarios o comerciantes». No obstante, basta echar un vistazo a cualquier calle céntrica para advertir su presencia, bien sea porque llegan de visita turística bien porque residen. En este caso, ya son 5.312 ciudadanos chinos empadronados en Valencia, según los datos de la Oficina de Estadística del ayuntamiento, lo que representa el 4,8% del total de la población extranjera. De ellos, 841 han nacido en España.

La población china se ha cuadruplicado en apenas una década, concentrándose especialmente en los distritos de Quatre Carreres, Extramuros, Camins al Grau y el Ensanche. Por barrios, son la nacionalidad mayoritaria en la Roqueta y Ciudad Universitaria.

Ruzafa es también mencionado por Cai Zuo aunque la mayoría de almacenes se fueron a polígonos del entorno metropolitano. «Molestaban a los vecinos y eso tampoco puede ser», señaló el presidente de la asociación empresarial, quien también hizo especial hincapié en la «perfecta» integración de la segunda generación de la comunidad china en Valencia. Son los hijos nacidos aquí o los que llegaron desde China siendo muy pequeños.

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Fuente: http://www.lasprovincias.es/v/20130204/comunitat/valencia-seduce-china-20130204.html

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rochaalejandro