Promete Dragon Mart no vender calzado chino

Una vez más el proyecto Dragon Mart cambió. Real State Dragon Mart, empresa que impulsa la construcción de este centro comercial en Puerto Madero, Quintana Roo, anunció su compromiso de excluir calzado, juguetes, textiles y vestidos de los productos en exhibición.

Frente a la oposición de los empresarios mexicanos, que han advertido sobre los efectos negativos de Dragon Mart en 20 ramas industriales al menos, el consorcio se ha comprometido también a que firmas de otros países compartirán con las empresas chinas los 3,500 locales previstos en el complejo.

A cambio de excluir calzado, juguetes, textiles y vestidos, la oferta de Dragon Mart incluye maquinaria agrícola, muebles, aparatos eléctricos y electrónicos, productos de iluminación, alimentos, material de construcción, equipo médico, autopartes, ferretería y joyería, entre otras.

Algunos de esos productos, sobre todo insumos para aparatos electrónicos e iluminación, integran la lista de las 10 principales importaciones chinas, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía y el Banco de México.

En cambio, no destacan productos de las ramas industriales que, como advierten los empresarios, se verían afectados por la apertura de Dragon Mart en México. No hay calzado, juguetes, textiles ni muebles, por ejemplo.

Sin embargo, los industriales de esos sectores afirman que esos productos son, precisamente, los que ingresan de manera ilegal a México para surtir el mercado de la piratería, cuyos precios ponen en desventaja la oferta mexicana.

Miguel Ángel Martín, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria del Juguete, afirma que los productos pirata abastecen al menos 65% del mercado mexicano y la mayoría son de origen chino.

Hay argumentos que lo respaldan. La III Encuesta de Hábitos de Consumo que elaboró la Cámara Americana arrojó que 30% de los mexicanos que adquieren productos pirata lo hacen por su precio.

Los empresarios también acusan competencia desleal por prácticas arancelarias inequitativas, condiciones fiscales desiguales y subsidios del gobierno chino a la producción de bienes, de hasta 30% del costo, como en el ramo textil, afirma Sergio López, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido.

Ese subsidio incluso obligó al Gobierno mexicano a solicitar la apertura de un panel de discusión en la Organización Mundial de Comercio.

No obstante, desde diciembre de 2011 China goza del régimen de “nación más favorecida”, lo que significó que México levantó a 209 productos chinos impuestos arancelarios adicionales de entre 45% y 250%.

Al cierre de ese año, el desequilibrio comercial entre México y China significó un saldo en contra para el País de 46 mil 282.8 millones de dólares, porque las importaciones chinas sumaron 52,248 millones, mientras las exportaciones mexicanas alcanzaron 5,965.1 millones, de acuerdo con las cifras oficiales de la Secretaría deHacienda y el Banco de México.

Costos ocultos ahogan a empresas

Detrás del déficit de México con China, aseguran los empresarios nacionales, están los apoyos y las prácticas “proteccionistas” del Gobierno de aquel País, que favorecen a sus industriales en el mercado internacional y, particularmente, en la competencia con México.

Los industriales mexicanos tienen costos ocultos por encima de los chinos: 45% más en luz y hasta 55% más en seguridad social, afirma Miguel Ángel Martín, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria del Juguete.

Otra comparación: los industriales chinos pagan 1% de interés anual por los créditos para la compra de materia prima, mientras en México la tasa más baja es de 10%, afirma Marcos Neuman, presidente del sector industrial mueblero de la Canacintra.

El empresario asegura que en el mercado de muebles, por ejemplo, el valor del producto hecho en China -terminado y empacado- equivale al valor de la materia prima del mismo producto elaborado en México, por todos los subsidios de que gozan las empresas en aquel País.

“El Dragon Mart ocasionaría que sólo el sector muebles de oficina perdiera 5 mil millones de pesos de su valor y en la industria en general ocasionaría el cierre de al menos 30% de las empresas”, asegura.

En el ramo del vestido la competencia china ya están cuantificada:

“La competencia desleal china, en la industria del vestido, ha tenido como resultado la pérdida de 50% de los empleos en el ramo, en los últimos 6 años”, afirma el presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido, Sergio López.

A todo lo anterior se suman los 15 incentivos fiscales que el Gobierno de Quintana Roo ofreció a la empresa Real State Dragon Mart.

Entre ellos, la exenciones de pago de derechos, apoyo en la gestión de trámites municipales y federales y el subsidio de 100% en el Impuesto Sobre Nómina por un periodo de 3 años, de acuerdo con el convenio firmado el 22 de marzo de 2011 por la Administración del entonces gobernador Félix González Canto.

“Es un proyecto plagado de opacidades que, desde su presentación en marzo de 2011, ha tenido al menos 11 modificaciones conceptuales, lo cual despierta suspicacias, más allá de los nocivos efectos   para la industria mexicana”, dice López.

En cifras el desbalance

52,248

Millones de dólares alcanzaron las importaciones chinas en 2011

5,965

Millones de dólares sumaron las ventas de productos mexicanos ese año

46,282

Millones de dólares fue el déficit comercial para nuestro País

Importan 75% intermediarios

Prevista su construcción en Puerto Madero, Quintana Roo, el centro de negocios Dragón Mart está proyectado sobre una extensión de 557.81 hectáreas de un predio privado.

En esta amplia superficie, la sociedad Real State Dragon Mart Cancún proyecta un área de exhibición de127,000 m2 con 3,500 locales, dos naves de almacén de 20,000 mil metros cuadrados y una zona residencial sobre 102,000 metros cuadrados.

Esta zona incluirá 722 viviendas para empleados chinos que migrarán a México para trabajar allí.

Con una inversión de 180 millones de dólares, Real State Dragon Mart promete atraer a 2,000 empresas, detonar 8,500 empleos directos e indirectos, y empujar una derrama económica anual de 700 millones de dólares en comercios y servicios locales.

Todo esto, por la llegada de 1 millones de visitantes al año, en promedio.

El centro comercial estará dividido en 14 sectores según el tipo de mercancía y habrá un “Pabellón México” para exportadores nacionales, que podrán ofrecer allí sus productos para el mercado internacional.

El propósito fundamental es convertir a Cancún en un centro de negocios que compita con Panamá en América Latina.

“Con una tasa preferencial de 11% del IVA, Cancún ofrece buenas condiciones como área de negocios internacional para competir con Panamá, pero no será zona libre como Belice ni habrá tratamiento fiscal o aduanero de excepción”, asegura Real State Dragon Mart en un documento elaborado por la firma de inversionistas para contrarrestar la oposición al proyecto, que ha venido creciendo en todo el País.

Aseguran también que el Dragon Mart desalentará la piratería y el ingreso ilegal de productos a México, pues las mercancías almacenadas serán importadas en definitiva o bajo el régimen de depósito fiscal.

Esto es, que en todos los casos fueron registradas y cumplieron todas las regulaciones no arancelarias.

Además, apuntan, el consumidor final recibirá productos más baratos, pues la compra directa en Dragon Mart eliminará intermediarios y reducirá costos logísticos.

Según sus cifras, tres de cada cuatro productos importados de China llegan a través de intermediarios de otros países y sólo en 2011 más de 37,000 personas físicas y morales importaron de China a México.

Formaliza realidad

Para Carlos Morales Troncoso, investigador y académico de la UNAM, quien forma parte del Centro de Estudios China-México (Cechimex), el proyecto Dragon Mart no hace más que formalizar lo que ya es una realidad: el intenso intercambio comercial con China, que actualmente es el segundo socio de México, sólo después de Estados Unidos.

“México es vulnerable ante China, no por culpa de los chinos, sino porque tenemos una economía informal e improductiva”, sostiene el investigador.

Además, afirma, si no es México ya encontrarán un lugar en América Latina para el Dragon Mart, cuyos productos, de cualquier forma, llegarán a México.

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Fuente: Periódico AM

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