Articulo

CONSEJOS PARA LAS REBAJAS

Sácales el máximo partido

Primero fueron las fiestas y comidas de empresa y con los amigos, luego llegaron las compras de Navidad y después vinieron los regalos de Reyes. Mientras tanto, solo ha entrado una nómina (o ninguna) y tú necesitas como agua de mayo las rebajas de invierno para darle lustro a tu aburrido armario.

Antes de lanzarte como a quemar la tarjeta de crédito, presta atención a todos estos consejos de algunas entidades de consumo. Así sacarás el mejor partido a los descuentos sin arrepentirte de malas compras, sin tener malas experiencias y sin tener problemas en los comercios.

Haz una lista. Piensa bien qué necesitas; observa con detenimiento tu armario antes de salir de rebajas. ¿Estás segura de que te hacen falta esos tres vestidos o quizás es mejor que te lleves solo uno, un pantalón y un jersey? Con la lista de la compra a mano evitarás una actitud compulsiva en los comercios.

Presupuesto. Parte con un presupuesto máximo y, si es posible, llévalo en efectivo en la cartera y deja la tarjeta de crédito en casa. Así evitarás el riesgo de ‘fundirte’ todo el dinero. Recuerda que tras estas rebajas llegarán las segundas y las terceras, por si necesitas completar algo más.

¿Qué comprar? Las rebajas son el momento ideal para renovar los básicos: jeans, camisetas, americanas, camisas blancas… Si quieres lucir alguna tendencia, decántate por el cálido poncho, el vestido ‘sixties’ o el abrigo militar que los usarás durante bastante tiempo. También puedes renovar la lencería, la ropa que usas para hacer deporte, adquirir el vestido que llevarás en tu boda de entretiempo o los zapatos de fiesta que no te pudiste permitir en Nochevieja.

Idéntica calidad. Según las normas, los productos rebajados tienen que haber formado parte de la oferta del comercio al menos en el mes anterior y deben tener idéntica calidad a la que tenían antes de aplicárseles el descuento.

El uno, y el otro. En la etiqueta, o en el cartel que hay en el perchero, debe aparecer claramente el precio original junto al rebajado o, en su defecto, el porcentaje de rebaja que se le aplica.

Bien diferenciado. No es lo mismo que un producto esté en rebajas, que esté en liquidación, saldo u oferta. Tiene que indicarse con claridad puesto que las condiciones no son iguales; por ejemplo, los saldos pueden tener fallas y las rebajas no.

Todo bien clarito. Es posible que algunos establecimientos cambien sus condiciones durante el período de rebajas: por ejemplo, que el tiempo para hacer una devolución sea más corto. Pero para que estas condiciones sean válidas, tienen que indicarse expresamente, en un cartel, en el catálogo, etc.

Si lo necesitas, reclama. Tienes que conservar el ticket para cualquier cambio o reclamación, es tu prueba principal de que has comprado en el comercio. Recuerda que los derechos no se rebajan: la garantía o los servicios posventa de un electrodoméstico, por ejemplo, sigue siendo igual en rebajas que fuera de ese período. Solicitar la presencia del responsable del establecimiento para resolver tus dudas y si no llegas a un acuerdo amistoso, pide la hoja de reclamaciones (es obligatoria para todos los comercios) y escribe tu queja.

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