Polo o camisa, ¿cuándo y cómo?

Son dos prendas básicas del armario masculino, aunque no siempre se acierta con ellas. ¡Hasta hoy!

El hombre se ha distinguido siempre por el uso de la camisa, una de las prendas que durante mucho tiempo fue exclusivamente masculina. Pero décadas atrás irrumpió con fuerza en el closet la camisa polo. Procedente de un mundo deportivo en el que ciertos hombres la dotaron de distinción, hoy es una habitual en el día a día. Nombres como René Lacoste, Fread Perry o Ralph Laurent hicieron de ella una prenda imperdible, un objeto de deseo que llegó para alivianar y relajar el look de los más masculinos, sin perder la elegancia, el estilo y el buen vestir.

Tanto se impuso en las tendencias para el hombre, que muchos incluso han cambiado la camisa por la polo junto a un traje dos piezas. Una combinación impensable pero que hoy es fácil ver en la calle o en reuniones sociales, y una muestra más de que la moda cambia y en ella todo se vale.

Hay ocasiones en las que no se sabe distinguir con exactitud dónde está el límite entre la formalidad de una camisa y la (posible) informalidad de una polo, es por eso que te planteamos algunos supuestos para que, si es tu caso, salgas más tranquilo de casa sabiendo que no vas a fallar con tu outfit.

Camisa, SÍ

El must have de todo hombre que se autodenomine elegante y amante de la moda, es una camisa. A ser posible, que sea blanca para que se puedan hacer las mil y una combinaciones, aunque hoy es habitual ver de numerosos colores. Es básica junto a tu traje, obvio, con o sin corbata, dependiendo de la ocasión, pero si pretendes dar y mantener una imagen elegante, o acudir a un evento social, es la opción. Mancuernillas, pajaritas, tirantes van con ella.

Camisa, NO

Quizá pienses que Aunque es imposible que una camisa no pueda combinar con o para una ocasión, pues es posible. Olvídate de ella en los momento más sport, sobre todo por comodidad. ¿Te imaginas en un picnic con una camisa o en un concierto de Metallica? Si quieres permitirte cierta licencia, por ejemplo en días de playa, elige una suave de lino.

Polo, SÍ

Siempre será más elegante que una playera, pero debes tener claro que no conseguirá la imagen perfecta que puede darte una camisa. Partiendo de esa premisa, es la prenda ideal en tus looks más casual. Nacida como una prenda exclusivamente deportiva, más allá de lucirla jugando al golf, al tenis o practicando vela, se verá perfecta con jeans, pantalones de pinzas e incluso los de corte slim, acompañada de un cinturón semiformal.

Polo, NO

Aunque puedes pensar que le vas a dar un giro muy In a tu look combinándolo con un traje dos piezas, sentimos decirte que no, no eres Giorgio Armani que puede permitirse lucir t-shirt con pantalones. Nunca elijas una polo para actos importantes, bodas y otros eventos sociales, aunque añadas una pajarita -como hacen algunos- aportando más glamour. Deja los moñitos para tus camisas y saldrás ganando.

Y tú, ¿eres más de camisa o de polo?

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Iván Álvarez Domínguez