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Las barbas están de moda

Para lucirlas mejor, las marcas, cicatrices o la escasez de vello facial pueden solucionarse ahora mediante un trasplante.

Estrellas como Brad Pitt o George Clooney han aparecido ante las cámaras con una tupida barba. También se han sumado a esta tendencia otros actores, cantantes, deportistas e infinidad de ciudadanos anónimos. Pero, para muchos otros, dejarse barba no es tarea fácil.

 

“El afeitado sigue siendo popular, pero la barba es tendencia para más hombres que nunca gracias a su resurgimiento en Hollywood y entre los deportistas profesionales”, señala Vincenzo Gambino, expresidente de la Sociedad Internacional de Cirugía de Restauración del Cabello (ISHRS por sus siglas en inglés).

 

El especialista comenta que para aquellos que quieran una barba más poblada o más vello facial, “los trasplantes de barba ofrecen excelentes resultados”.

 

Asimismo, Carlos Velasco de Aliaga, cirujano y director médico de la clínica especializada Svenson, explica que el microinjerto permite “dar mayor densidad a barbas poco pobladas, con pequeñas calvas o cicatrices e incluso en pacientes imberbes”.

 

Además, precisa que este procedimiento “se puede realizar sobre cualquier zona de la barba, ya sean patillas, bigote o mejillas”.

 

Para llevar a cabo un trasplante de barba, “el pelo suele extraerse de la zona temporal y cervical. Sin embargo, podemos obtener pelo de cualquier otra superficie pilosa”, aclara Alejandro Camps, dermatólogo del Hospital General de Catalunya y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

  

DOS TIPOS DE TÉCNICAS

 

“En función de la cantidad de pelo que debamos trasplantar y de la zona dadora elegida, decidiremos si es más conveniente la técnica de la tira o la técnica FUE”, detalla el experto.

 

La diferencia entre ambas radica en el proceso de extracción. Así, en el primer caso, se extrae una tira de cuero cabelludo de aproximadamente 1 cm de ancho por 20 cm de largo. A continuación, bajo un microscopio, se obtienen las unidades foliculares que se van a trasplantar a la barba.

 

“Si el paciente no tiene intención de raparse, la técnica de la tira puede ser la mejor opción. También lo es en el caso de quemaduras grandes”, precisa el doctor Camps.

 

Además, indica que si la zona a cubrir es muy grande, “se puede extraer el pelo de las regiones temporal y cervical de la cabeza, puesto que están bien pobladas. La zona de extracción se cierra mediante una sutura que dejará una cicatriz casi inapreciable”, añade.

 

 En cambio, “si el paciente quiere raparse y la zona de barba a cubrir es más discreta, la técnica FUE puede ser la ideal”, manifiesta el dermatólogo.

 

Dicha técnica consiste en pequeños injertos que se realizan de forma manual e individual. La AEDV explica que estos injertos se denominan “unidades foliculares” y, por lo general, “contienen dos o tres pelos, además de glándulas sebáceas, músculos erectores del pelo y bandas de colágeno”.

 

Asimismo, la AEDV precisa que los injertos se extraen con anestesia local y, tras prepararlos minuciosamente bajo el microscopio, se introducen mediante microincisiones en las zonas receptoras.

 

Para llevar a cabo la técnica FUE, se rasura la zona de la que se extraen las unidades foliculares y dicha zona se deja reparar sin suturar. “Se la conoce popularmente como técnica sin cicatriz”, comenta el doctor Camps.

  

El especialista destaca que las características del trasplante en la barba son similares a las del cuero cabelludo.

 

“El proceso se inicia con la extracción de pelo de la zona dadora, que lleva aproximadamente de 30 a 45 minutos para la técnica de la tira y un mínimo de unas 6 horas con la técnica FUE. El siguiente paso, la implantación de pelo, es igual para ambas técnicas y dura unas 3 horas si la zona es grande”, señala.

 

En la barba, “si no existía pelo para peinar por encima del pelo trasplantado, se aprecian unos puntitos rojos, que en unos días darán lugar a una leve descamación que acabará desapareciendo”, afirma.

 

Con respecto a la zona dadora, el dermatólogo indica que, si se ha utilizado la técnica de la tira, aunque el pelo esté bastante corto, no se nota que se haya practicado un tratamiento y precisa que los puntos se retiran a los 12 días.

 

En cambio, si se ha empleado la técnica FUE, “se aprecia un intenso piqueteado rojo en la zona de extracción, que fue previamente rasurada. Pero empezará a disimularse a partir del tercer día aproximadamente”, comenta.

 

El doctor Camps manifiesta que el pelo trasplantado conserva las características y el ritmo de crecimiento de la zona de la que procede. No obstante, el especialista señala que, según un estudio, “con el tiempo, el pelo se acaba pareciendo al resto de los pelos de la zona en la que ha sido implantado”.

 

El experto asegura que el pelo trasplantado “goza de buena salud”. Así, destaca que quienes se hayan implantado pelo en la barba, “pueden recortarlo y manipularlo de la forma que les parezca más conveniente”.

  

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