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¿SABES LO QUE DICES CUANDO HABLAS DE MODA?

Bien sea en referencia a prendas en particular o movimientos e inspiraciones en general, a todos se nos han escapado alguna vez generalizaciones o anglicismos que no sabemos exactamente a qué corresponden en término reales. Te desciframos de dónde vienen y a qué se refieren las expresiones de moda más comunes y de actualidad.

Un look ‘setentero’
Si lo sueltas esta temporada, llevas las de ganar aunque no sepas exactamente de qué va el tema. Pantalones de campana, blusas con chorreras o detalles de encaje, vestidos camiseros, estampados florales, étnicos y animales; flecos, pelo, ante, macramé, ponchos, plataformas… Pero ojo porque no todo lo “setentero” era y es puro hippie y bohemia. Los setenta fueron la época de la reivindicación, la provocación y el exceso, de la mujer al fin libre de convencionalismos sociales; trabajadora de día y rebelde por la noche. Un tiempo de joyas, brillos y mucho lamé. Pero también de crestas multicolores y cuero; cadenas, agujeros, rotos y descosidos en la ropa; además de pitillos -sí, no todo fueron patas de elefante- impuestos por el movimiento punk que empezó a surgir a partir del 75 en ciudades como Londres y Nueva York.

Así podríamos seguir con todas las décadas. Desde el “glamour de los cincuenta” (una época marcada por el fin de la Segunda Guerra Mundial, caracterizada por la rigidez y encorsetamiento de la alta costura y que distingue entre armario de día y de noche a través de los vestidos de cóctel y los trajes de fiesta) al “espíritu de los sesenta” (la época de Courrèges y Mary Quant; de pantalones cortos, minifaldas, y una geometría en el vestir que pasaba por las formas rectas). Las referencias a los ochenta y noventa parece que las tenemos más claras porque nos quedan más cerca.

  

Silueta Bar

El New Look introducido por Christian Dior en sus creaciones a finales de los años 40 que consistía en articular el cuerpo y realzar el busto constriñendo el talle y marcando las caderas mediante rellenos en los faldones de la chaqueta, en forma de X, dejando los hombros, fundamentalmente caídos, en un segundo plano. El ceñimiento tipo corsé conseguía así crear un efecto cintura de avispa. Ajustado y bien perfilado, encarna en grado sumo el espíritu del modisto y el de los años 50. 

Ladylike
Lady por señorita. Suele decirse cuando algo es muy femenino, clásico y elegante, refinado, normalmente un vestido de silueta que marque la cintura y deje libres las caderas o las delinee suavemente y que se acerque lo máximo posible a los tobillos.

Moda ‘conceptual’
Ésta la inventó la japonesa Rei Kawakuwo, mente creativa detrás de Comme del Garçons, junto a coetáneos y compatriotas como Issei Miyaki y Yohji Yamamoto. Si te quedas en lo superficial podría parecer que es es una moda monocromática y austera pero su trasfondo queda lejos de estar libre de artificios. Deconstruye los estereotipos, invierte las proporciones, desdibuja los sexos, e invita a la reflexión a través de la creatividad. Ni femenina, ni especialmente bonita, ni a veces tan siquiera estética. Abstracta, irónica y absurda, pero siempre técnicamente perfecta.

Un abrigo cocoon

De estructura capullo, de forma oval. Cuyas mangas se arquean redondeando los hombros hasta hacer desaparecer las sisas y cuya hechura esconde la cintura y oculta las formas. En los últimos tiempos los han reinterpretado casi todos los diseñadores en forma de chaquetas cortas, jerséis y sudaderas.

  

Una falda ‘globo’, un vestido ‘saco’, unas mangas ‘melón’ o ‘farol’
Todas arquitectónicas siluetas introducidas, como el abrigo cocoon, por Cristóbal Balenciaga. Faldas fruncidas y abullonadas creando una sucesión de varios volúmenes, armadas con ballenas y de talle alto. Vestido suelto y holgado, tipo túnica, de cuello cerrado y sin mangas, normalmente abierto por delante de arriba abajo con pinza de cadera a pecho, y de cadera a centro de la sisa. Mangas con pliegues radiales recogidas en la bocamanga con un puño o completamente acampanadas: cuidado con nombrar en vano al gran maestro.

Un cuello halter o un escote strapless

Lo de los cuellos y escotes da para un manual aparte. De los ligados al cogote (halter) a aquellos literalmente sin tirantes (strapless), podemos pasar por el chimenea (escote en pico y cuello elevado), el corazón (dibuja esta figura sobre el pecho), el falsa modestia (incorpora un corte y pliegue en el palabra de honor para crear un doble fondo) o el retrato (que envuelve los hombros, dejándolos al descubierto). Muy útil que te los aprendas si tienes pensado casarte próximamente.

  

Un vestido “de inspiración griega”
Eminentemente drapeado. Una técnica que le debemos a Madame Grès y su innovadora destreza a la hora de plisar kilómetros y kilómetros de punto de seda. Su formación como escultora le permitió modelar las telas, atándolas, anudándolas y plegándolas sobre el cuerpo como si las estuviera esculpiendo, libres prácticamente de costuras, e introduciendo las asimetrías y esos pequeños cortes laterales a los que en ocasiones nos (mal)referimos como cutouts.

Una cazadora Perfecto o biker
Sí, son esas chupas de piel con solapas, correas, cremallera y botones de clip metálicos herencia directa de los motoristas porque abrigar no abrigan mucho pero sí que parapetan. Perfecto es concretamente el nombre de la marca fundada por un inmigrante ruso que empezó a comercializar este tipo de prendas en Estados Unidos a finales de los años 30 y que posteriormente heredaron los movimientos rock y punk. De ahí a nuestros días porque no hay diseñador que no la haya reinterpretado ni fondo de armario que se le pueda resistir.

Un traje “estilo Chanel”

El tweed se corresponde etimológicamente con la palabra twill, sarga en inglés (si bien también es un río que atraviesa Escocia, su lugar de origen). Un proceso que consiste en entretejer hilos de lana de distinto grosor y colores formando distintas líneas para obtener un tejido de gran elasticidad y acabado irregular. Con este material elaboraba mademoiselle Coco sus ya icónicos trajes de chaqueta de corte minimalista, elegantemente ribeteados, cuyas faldas llegaban hasta la rodilla y cuyas chaquetas, de inspiración masculina y de corte recto y fluido, normalmente no llevaban solapas y nunca entretelas (un refuerzo que se coloca entre la tela y el forro) si bien siempre iban forradas de seda, e incorporaban cuatro bolsillos y botones grabados con el logo de la casa.


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