Historia

ZAPATOS QUE DEJAN HUELLA

De Carrie Bradshaw a Cara Delevingne. De Alessandra Ambrosio a Catherine Deneuve. Cada mujer tiene su calzado y este es el glosario de los mejores modelos. Cómo, cuándo y con quién hemos descubierto los zapatos que han marcado el paso en las últimas décadas. 

Decía el sombrerero Stephen Jojes que los tocados son la tilde de la moda, así que bajo este axioma y haciendo una debida correlación bien podríamos apostar que los zapatos son el punto y aparte. Su presencia levanta el look –en argot de estilistas. Y son el pasaporte a la gloria si el modelo está elegido con tino, y encaja y remata lo que las prendas sugieren

Del tacón de vértigo al plano pasando por el sensato. Los zapatos admiten infinitas variaciones, tantas como temporadas y presentaciones admita la moda. La última gran historia de amor con el calzado la regaló Carrie Bradshaw. Su amor por las sandalias y los salones fue una trama más en el argumento de la serie “Sexo en Nueva York”. Fue asaltada por un atracador que la dejó descalza, levantó con ellos un alegato sobre la soltería, se bautizó con su nombre en la primera cuenta de e-mail que se abrió, y fueron su particular anillo de pedida en la película. Si bien no tan catódica y estética, otra enamorada de los zapatos fue Imelda Marcos, ex Primera Dama de Filipinas. En su vestidor aguardaban tres mil pares. Ante tanto ejemplar sólo cabe pensar que algún poder mágico les debía atribuir, como las Botas de Siete Leguas para El Gato, el de Cristal para Cenicienta o los Chapines para Dorothy. Claro que en su caso –aunque lo parezca– no hay ficción. 

Parece ser que cuando los zapatos ocupan la conversación, los contertulios se esfuerzan por lanzar frases lapidarias que queden para el recuerdo. Y van un paso más allá cuando el que los firma es Manolo Blahnik. Madonna los priefer al sexo, Kate Moss los elegiría como salvavidas en una isla desierta y Paloma Picasso opina que siendo el mundo puro teatro, un par de manolos son imprescindibles para brillar en escena. La extravagante estilista Anna dello Russo, que también amasa unos cuantos pares del diseñador canario, resolvió la ecuación de un modo tajante –y provocativo– pero bastante lógico: “Puede que saliera a la calle desnuda y con tacones, pero jamás saldría vestida y descalza; me sentiría ridícula”. 

 

Fragonard y la chinela La tela de Fragonard encierra en un instante decisivo lo que fue el rococó: sensualidad, alegría y descaro para disfrutar de una vida indolente, al margen de las ataduras sociales. La joven del columpio lanza descarada su chinela de tacón mientras la contempla el joven de mirada pícara.

 

  

Christian Louboutin: el primer icono del S.XXi

Su trayectoria como modelo empieza a finales de los 90, pero su estatus de mujer con clase y adalid de estilo de fama planetaria se fecha en los primeros años de 2000. Kate Moss, esa modelo atípica e imprescindible tiene el pulso ganado a la moda, y cualquier tendencia la convierte en suya. El sexy de la imagen se reparte en tres tercios perfectos: el vestido sugerente de Stella McCartney, las piernas graciosamente torneadas y un par de salones relucientes de Christian Loubouin.

  

‘Oh So Kate’, el Louboutin tributo

Así bautizó el zapatero Christian Louboutin este par de salones de un negro líquido y con la magnética suela roja, marca de la casa. El diseñador parisino empezó su andadura profesional como aprendiz en un cabaret, y quedó fascinado por el rojo de la laca de uñas de las vedettes. Tanto, que no dudó en pintar la suela y hacer del color su santo y seña.

  

Victoria Beckham: la bota infinita

Victoria Beckham ha sido en si misma un banco de pruebas; no hay tendencia que no haya pasado por ella. La ex spice ha tenido infinitas vidas –estéticas. Tantas, como roles ha adoptado según la época. En su trasvase de mujer de futbolista a diseñadora reputada, un alto porcentaje del éxito ha tenido que ver con su indumentaria. Fuera el sexy inflamable de alto voltaje, dentro la sofisticación de una moda poco acostumbrada a pisar la alfombra roja. Como estas botas de Antonio Berardi inspiradas en el modelo de Niña Ricci.

  

Daphne Guiness, musa compleja

La fuerte personalidad de Daphne Guinness, y su gusto por una moda nada convencional, han hecho de la aristócrata inglesa una rara avis entre los círculos de sociedad. Sin miedo al extremo, Guinness parece envolverse en mundos oníricos cuando se cubre con prendas. En un derroche de arrojo, Daphne apuesta en multitud de ocasiones por un calzado que parece, cuando menos, llegado del futuro.

  

El desfile: Olivier Theyskens para Nina Ricci

Olivier Thyeskens tuvo un breve paso por la casa Nina Ricci. Su impronta de romanticismo oscuro, como una versión contemporánea –y en moda– de la obra de Allan Poe dejó cortes vanguardistasque se fundían con cascadas de volantes. Sus botas elevaron la caña y dramatizaron el efecto restando el tacón en un fantástico ejercicio de equilibro.

  

Cara Delevingne: las botas Timberland

Nada pasa desapercibido cuando una estrella –de la moda, del cine o de la música, tanto da– viste o calza una prenda o un complemento. La primera vez puede que pase desapercibida, incluso la segunda. Pero en la tercera vez ya hay alevosía. Y Cara Delevingne tiene gran pasión por las botas acordonadas. 

  

Del campo a la ciudad

Las botas acordonadas en color vainilla de Timberland han supuesto el último gran regreso a la palestra. Un zapato relegado al trabajo al aire libre, por su estructura y por su resistencia, que asalta calles coronado como el calzado it. 

  

Carrie Bradshaw: los Manolos

Sólo por un momento, y ante la tentativa de verse fuera de su piso, Carrie Bradshaw parece que maldijo el tener tantos pares de zapatos. El montante invertido en calzado ascendía al equivalente a la entrada de un piso. Claro que una pasión desmedida por los zapatos de excelente calidad –y precio–, tiene estas cosas. 

  

Por consejo de Mrs. Vreeland

Tan difícil de pronunciar resultaba su apellido –Blahnik– que se optó por el nombre. Y un campechano manolo ha terminado siendo sinónimo de excelencia y sofisticación cuando hablamos de calzado. El diseñador canario, referente mundial de la distinción, tomó el camino del diseño de zapatos por consejo de la fantástica Diana Vreeland. Ante unos bocetos de vestuario, la editora más famosa de todas los tiempos le recomendó la dedicación exclusiva al diseño de zapatos. Y de nuevo, acertó. En la imagen el mítico modelo BB.

  

Kate Moss: las botas Hunter

Si en el universo de la moda existe la figura del Rey Midas –Reina, por acoplar géneros, sin duda esa es Kate Moss. ¿Quién si no ella podría convertir unas botas de agua en un objeto de deseo, en un referente? Y lo gracioso del caso es que la modelo debió usar la lógica y calzarse unas botas de agua para moverse entre el barrizal de Glastonbury. Tras el aluvión de flashes, este par de botas Hunter se convirtieron en un básico de los días de lluvia.

  

El calzado de agua por excelencia

Se han convertido en el sinónimo de lo cool para los días de lluvia; incluso para los días en los que el cielo solo amenaza (que España no es un país con tantas precipitaciones). La firma Hunter ha asentado el producto y ahora diversifica la oferta, también para el verano.

  

Alessandra Ambrossio: la zapatilla de Isabel Marant

El fenómeno sneaker tiene su origen en Isabel Marant. La diseñadora francesa presentó en el otoño de 2013 una colección de pret-a-porter perfectamente editada. Y de entre los complementos destacaron especialmente unas zapatillas deportivas con cuña incorporada. La prensa, las celebrities y el público se rindieron al unísono ante tal hallazgo. Y es que el mix resulta de lo más apetecible: la comodidad de un calzado deportivo sin renunciar al efecto de poder que otorga elevarse unos centímetros sobre el suelo.

  

El último hallazgo

El baremo del éxito para un complemento debería medirse según dos variables: la cantidad de réplicas que consigue, y el tiempo en el que lo logra. Porque sin duda, las sneakers de Isabel Marant iban a puntuar muy alto en ese ranking.

  

Furor colectivo: las bailarinas de Chanel

La casa francesa ha patentado un zapato al margen del tiempoLas bailarinas de Chanel son un icono, un básico del armario funcional. Una propuesta coqueta y versátil, capaz de integrarse a la perfección en infinidad de looks. 

  

El blanco de todas las miradas

Esta primavera/verano 2015, Chanel presenta un modelo de bailarina en blanco, que propone una vuelta de tuerca sobre el clásico. 

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Costa Oeste: las Ugg

Casi más estrellas se pueden contar por las calles que en el firmamento. El rutilante entorno de Hollywood es pasto de celebrities, que tan pronto desfilan y posan por la alfombra roja, como amanecen un día cualquiera en una cafetería. Si para lo uno tienen que lucir impecables vestidos y magníficas joyas, para lo segundo se impone una comodidad forzada, con chandal de colores pastel de tacto aterciopelado. Las botas Ugg, forradas de borrego son un básico de las actrices en sus días de descanso.

  

Desde Australia con amor

Aunque el punto de partida sea Australia, las botas Ugg han dado la vuelta al mundo con gran aceptación. Sea su comodidad, sea su diseño, o sea el potente imán que ejercen las celebs. Pero su pretendido aire confortable ha enamorado a hordas de fashionistas.

  

Catherine Deneuve: el zapato ‘Belle Vivier’

La actriz Catherine Deneuve, quintaesencia del gusto y refinamiento francés, es la protagonista de Belle de Jour. Una trama que narra las pasiones ocultas de la burguesía parisina. Y que daba a conocer a una belleza gala difícil de igualar. La Deneuve vistió en toda la cinta ropa diseñada ex profeso por Yves Saint Laurent. A la casa Roger Vivier le tocó el turno de los zapatos. Sus bailarinas de escaso tacón y hebilla cuadradacasaban a la perfección con las prendas, y crearon un binomio zapatos – traje sastre difícil de superar.

  

Una película de Buñuel

A falta de un cambio de ropa que no llegó a tiempo al set, el director Luis Buñuelrodó toda una secuencia de Séverine enfocando solo sus pies, calzados con las bailarinas de R. Vivier. Ante tan genial emplazamiento publicitario, el zapatero no puedo más que homenajearlo con el nombre de la cinta y el de la firma: Belle Vivier. 

  

Lady Gaga: El zapato ‘Armadillo’ de McQueen

De entre el torrente de imágenes epatantes que ha regalado Lady Gaga no todo es carnaval, disfraz y desmesura. La cantante ha sabido aportar las dosis justas de genialidad en algunas de sus apariciones, con una fuerte apuesta por la moda más irreverente y alejada –por tradición– de la alfombra roja. En la imagen, con zapatos armadillo de Alexander McQueen.

  

Cuestión de equilibrio

Por la similitud con el caparazón del mamífero, este modelo de la casa Alexander McQueen se bautizó armadillo. La colección de primavera/verano de 2010 de McQueen quedará para el recuerdo, pues fue la última que entregó el diseñador inglés. Pero sensacionalismos al margen, Lee Alexander consiguió una proeza de diseño: juntar con gracia mundos diametralmente opuestos. 

  

El zapato exótico

Por muy rediseñadas que vuelvan, las mules siguen conservando un aire exótico de otro tiempo y otro lugar. Es el calzado con ecos de oriente, que vivió un pico de popularidad a finales de los noventa y principios de 2000 con diseños como los de la inglesa Emma Hope. Esta temporada siguen vigentes, firmados por Alexander Wang.


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